La Astrología es una Ciencia Estadística Matemática, que investiga y registra los fenómenos que tienen lugar principalmente en nuestro Sistema Solar y que provocan reacciones en la Tierra y en los seres humanos. Los ejemplos más conocidos, y probablemente los primeros que en su día dieron el impulso para que esta ciencia se iniciara, son las mareas del mar y el ciclo menstrual de las mujeres, ambos dependientes de la Luna.
También es un arte, ya que el registro de los fenómenos, con la ayuda de la Estadística, se utilizaba como medio de predicción de acontecimientos. Además, también se puede caracterizar como arte por la forma en que el astrólogo combina estas observaciones para lograr, a través de la inspiración creativa y la contemplación, el mejor pronóstico posible.
La principal utilidad de la Astrología se resume en la comprensión del oráculo de Delfos: Hombre, conócete a ti mismo. Pero los astros sólo predisponen, no fuerzan: es la actitud del alma la que determina el resultado, como decía Alan Leo.
Hombre, conócete a ti mismo... La comprensión del oráculo de Delfos nos muestra claramente que nosotros mismos debemos convertirnos en astrólogos si realmente queremos dedicarnos y desarrollarnos. Porque la actitud del alma es la que determina el resultado... y no la inteligencia artificial que no tiene alma, ni la adquirirá jamás, y por tanto no puede ni podrá jamás entender la astrología, y mucho menos hacer predicciones sobre el futuro. No puede meditar sobre una carta natal, ni hablar con Palabra Divino-Solar a nuestra Alma y a las capas más profundas de nuestra conciencia, para así revelarnos las causas ocultas en el pasado lejano de nuestra Existencia, en ésta, pero también en todas nuestras vidas anteriores. Las causas que provocan las acciones que manifestamos hoy en el presente, la mayoría de las veces de manera inconsciente, se convierten en las cadenas que llevaremos en vidas futuras, y las romperemos y nos liberaremos, sólo cuando nos demos cuenta de la existencia de estas cadenas, corrigiéndonos con las revelaciones de la Astrología, estudiándola nosotros mismos personalmente.
Dependiendo del nivel evolutivo de cada persona, por supuesto. No se puede hacer una estatua perfecta a menos que se talle y pula el mármol con cuidado y con inmensa paciencia. De la misma manera, no se puede decir nada a un alma blindada con prejuicios y conocimientos inútiles, que regurgita las noticias que ve en la televisión. Estas almas deben pasar primero por el sufrimiento de la conciencia a través de incontables vidas sin sentido, hasta que se vean obligadas a madurar y evolucionar, o se perderán definitivamente del Devenir Existencial del Universo.
Konstantinos Tolis